Cira, la princesa muda, fue ignorada por todos. Su madre luchó por ella, su tío la protegió en secreto y el emperador al final hizo justicia. La consorte noble pagó por sus crímenes, Cira recuperó la voz y su madre fue coronada emperatriz. La familia se reconcilió y Cira se convirtió en la Princesa Estrella, que trajo paz al reino.












