Tras recuperar la vista, Leire finge seguir ciega y descubre que su prometido y su hermanastra planean robarle su fortuna y culparla de un asesinato. Guiada por los recuerdos del fantasma de Camila, reúne pruebas bajo la constante vigilancia de sus enemigos. En su fiesta de compromiso, desenmascara a los culpables, recupera su libertad y reinicia una nueva vida.